In English

 

Septiembre 09, 2003
En Memoria de Max Sharkey
Max Sharkey, director de Aero Hardware, murió en Agosto 22, después de una valiente batalla de dos años contra un tumor cerebral. Lo sobreviven su adorada esposa, Karen; sus queridos hijos, Kevin (Michelle) y Ryan; dos adorables nietas, Ryan y Regan, quienes eran la luz de sus ojos; sus padres Max y Ann; y dos hermanos, Terry (Joan) y Carl.


Max Sharkey

Max fue un empleado dedicado de Aero Hardware por 38 años. Max era competente y tenía una energía infinita para hacerse cargo de todo, todos los días. Siempre se podía contar con Max para cualquier tarea, ya que el hacía todo y más.

El entrenó a Marty Pardo, Asistente Gerencial de Aero, quien vino a trabajar para AHS/HSC en Mayo de 1970. En ese entonces, todos estaban en un edificio en Miami. Max era nuestro Representante de Ventas Internas y Externas. El hacía todo, inclusive le preparaba su taza de té a Marty casi todas las mañanas. El estaba convencido de que había que tratar a la gente de la manera que a uno le gustaría ser tratado. El daba el ejemplo.

La guerra de Vietnam estaba en su apogeo y él se enroló en la Fuerza Aérea. Afortunadamente, estuvo estacionado en la Base Aérea McDill en Tampa todo el tiempo. Después de dejar a la Fuerza Aérea, fue a trabajar a HSC, en Tampa como Representante de Ventas para nuestra división Industrial.

Después de un par de años, el departamento aeronáutico necesitaba un líder y debido a la pasión de Max por la aviación sumándose a que la familia de Karen vivía en el área de Miami/Fort Lauderdale, fue una decisión muy fácil para la Familia Sharkey, mudarse de vuelta al área. No había un momento aburrido en la oficina con Max y sus famosas frases. El siempre estaba riéndose por teléfono con los clientes. Todos lo querían por su gran sentido del humor. El inventaba juegos para incentivar a los empleados a que alcancen sus metas. El negocio creció y creció, y mientras nosotros añadíamos el número de empleados, Max nunca perdió esa relación personal con cada uno de ellos. El jamás juzgó a alguien que se fuera de la compañía por superarse. Las personas que se iban, siempre regresaban para ver a Max y saludarlo. La vida en esta oficina será diferente sin Max, pero a él le gustaría que nuestro negocio siga creciendo y que mantengamos a nuestros clientes satisfechos y riéndose. Todos los que conocían a Max, respetaban su amor por las personas y por la vida. El siempre estará en nuestros corazones.

Para dar donaciones para la investigación de cáncer del cerebro y mas información, se puede encontrar en  http://www.fbta.info
 

 

Cerrar ventana